José Vaca Flores

José Vaca Flores


José Vaca Flores nació un 17 de marzo en Jocotepec, Jalisco, un pequeño poblado situado a 50 kilómetros de Guadalajara. Sus padres, don Juan Vaca Nuñez y doña María Trinidad Flores Parra, formaron una gran familia con 12 vástagos. José es el noveno.

Como en su pueblo sólo se podía estudiar la primaria, y por la falta de recursos su familia no podía enviarlo a la capital para estudiar la secundaria, José tuvo que conformarse en un principio, pero su férrea determinación por superarse lo impulsó a trabajar duro para costearse unos cursos de mecanografía e inglés, que a la larga lo sacarían adelante.

A los 18 años se trasladó junto con su familia a la ciudad de Mexicali, Baja California buscando mejores condiciones de vida. Tuvo que dejar atrás su tierra, sus amigos y lo que más le dolió, a su novia. Pero como dicen que no hay mal que por bien no venga, esta nostalgia fue la que lo inspiró para componer sus primeras canciones.

Recuerda que en un principio componía sus canciones y al otro día ya no le gustaban tanto, así que las desechaba. Pero nunca se rindió y día tras día se esmeraba en escribir algo nuevo y rescataba lo que le gustaba, puliendo sus creaciones hasta que podía conservar más material del que mandaba a la basura.

En Mexicali, además de otras actividades que desarrolló, principalmente en los campos algodoneros; también puso en práctica sus habilidades como mecanógrafo, en un pequeño escritorio público que instaló afuera de la oficina de Correos, negocio que le rindió muy buenos frutos.

Su amistad con el periodista Alfredo Chávez Santoyo le permitió disfrutar la satisfacción de ver por primera vez su nombre plasmado en una publicación masiva, cuando este amigo, editor de la página literaria y cultural del periódico Nuevo Mundo, le publicó un poema de su inspiración dedicado al Santo Patrono de su pueblo.

Pero su inquietud era convertir sus poemas en canciones, y con la música en su mente, un día se presentó en la radiodifusora local XED para buscar un mariachi; les cantó sus temas y en poco tiempo el grupo interpretó dos canciones del Mtro. Vaca Flores en un programa en vivo, otorgándole el debido crédito a su autoría.

Tenía 24 años de edad cuando decidió que el modesto repertorio que ya había logrado componer era suficiente para conseguir una oportunidad, por lo que reunió todos sus recursos y se trasladó a la Ciudad de México.

José Vaca nació con buena estrella, y eso quedó demostrado cuando consiguió que le grabaran su primera canción el mismo año en que llegó a la capital. Se trataba del tema Cuando se oculte el sol, en la interpretación del dueto Amanecer, y de inmediato fue aceptado por el público. Motivado por este primer logro se dedicó a escribir y a promover sus temas con los diferentes artistas de esa época. Su gran sueño se convertía en realidad…

La realización del Mtro. José Vaca Flores llegó en 1961, cuando el gran Javier Solís le grabó su canción Esclavo y amo, que se convirtió en un éxito indiscutible. A través de los años esta obra ha continuado rindiendo frutos, pues cada vez se van sumando más intérpretes que la graban.

El Mtro. Vaca siguió adelante con su carrera, y en una de sus visitas a la compañía de discos CBS, hoy Sony Music, conoció al director artístico de música ranchera, don Felipe Valdés Leal, quien además de grabarle sus canciones, con el paso del tiempo le brindó la oportunidad de iniciar él mismo una nueva faceta dentro de la música, y convertirse también en director artístico en esa compañía.

Ahí el Mtro. Vaca Flores dirigió a importantes aristas de la música ranchera, como Cuco Sánchez, Gerardo Reyes, Felipe Arriaga, Valentina Leyva, Chelo Silva, Los Alegres de Terán, Las Hermanas Huerta, Las Jilguerillas, Rita y José, Los Muecas, Los Dinners, y sus favoritos, Los Temerarios, cuya primera grabación estuvo a su cargo.

Entre las canciones de la inspiración de José Vaca Flores que se han grabado destacan, además de Esclavo y amo: Besos de papel, Ya me voy para siempre, La peor de las derrotas, La luz de un farol, El caso de los diez, Borracho te recuerdo, Y se irán los abriles, La de los ojos negros y Sabor amargo, ésta última en coautoría con Antonio Valdes Herrera, a quien el Mtro. Vaca le guarda un especial agradecimiento por la hospitalidad que le brindó cuando llegó a la ciudad de México. También, en coautoría con su hermano Miguel, sobresalen las obras Por las parrandas y Sollozando.

Estas canciones fueron grabadas por intérpretes igualmente destacados, tales como Vicente Fernández, Javier Solís, Los Panchos, Marco Antonio Muñiz, Manoella Torres, Los Temerarios, Lucha Villa, Los Pasteles Verdes, Lupillo Rivera y Ray Conniff, entre muchos otros.

José Vaca Flores se ha hecho acreedor a varios premios y reconocimientos, y el más importante de su carrera fue el Grammy Latino, que recibió en Los Ángeles, California en octubre del 2001, en la categoría de Mejor Canción Regional Mexicana, por el tema Borracho te recuerdo, interpretada por Vicente Fernández.

Una anécdota curiosa sobre esta canción es que el Charro de Huentitán la grabó hace más de 20 años, pero por alguna extraña decisión de producción, no se incluyó en ningún disco del cantante, hasta este nuevo milenio… Y resultó premiada con uno de los máximos galardones que existen en la industria de la música.

Asimismo, en 2009 el Mtro. Vaca Flores cumplió cinco décadas como compositor, por lo que recibió el reconocimiento Trayectoria 50 años, que otorga la Sociedad de Autores y Compositores de México.

Pero José Vaca Flores no sólo ha sido premiado como compositor, sino también por su desempeño como director artístico, como la Medalla de Oro que le otorgaron en el Palacio de las Bellas Artes, por la producción de un álbum de música instrumental mexicana, ejecutada por el Mariachi México de Pepe Villa, con coros de los Hermanos Zavala y arreglos de Fernando Z. Maldonado.

Asimismo ha recibido varios homenajes, principalmente en su pueblo natal, Jocotepec, Jalisco, del que lo nombraron Hijo Predilecto y de donde también es originaria su esposa Esther “…me gusta decirle Esthercita”, aquella novia que dejó en su pueblo y que inspiró sus primeras canciones y con quien formó una linda familia con sus seis hijos, Rosa, Patricia, Angélica, José Luis, Liliana y Teresa “…todos profesionistas gracias a mis canciones”.